jueves, 12 de septiembre de 2019

¡Ciclo de lectura 50!


Continuamos con la aventura de leer. En el círculo de lectura Xook, ¡hemos llegado a los 50 libros! Seguimos incursionando por el género del ensayo y ahora le toca el turno a Zygmunt Bauman (1925-2017), con el libro Amor líquido. Antes de comenzar, conozcamos algunos datos del autor.
Zygmunt Bauman
Conocido por su concepto “Modernidad líquida”, el sociólogo, filósofo y ensayista Zygmunt Bauman nació el 19 de noviembre de 1925 en Poznan, Polonia, ciudad alemana que se convierte en territorio polaco después de la segunda guerra mundial. Miembro de una familia de judíos no practicantes, emigra a Rusia cuando los nazis invadieron Polonia.
Comunista convencido, se alistó en el ejército polaco controlado por la Unión Soviética, cumpliendo funciones de instructor político. Participó en las batallas de Kolberg y en algunas operaciones militares en Berlín. En mayo de 1945 le fue otorgada la Cruz Militar al Valor. De 1945 a 1953 desempeñó funciones similares combatiendo a los insurgentes nacionalistas de Ucrania, y como colaborador para la inteligencia militar.
Durante sus años de servicio comenzó a estudiar sociología en la universidad de Varsovia, carrera que hubo de cambiar por la de filosofía debido a que los estudios de sociología fueron suprimidos por “burgueses”. Termina su carrera en 1954 e ingresa como profesor en la universidad de Varsovia, cargo en el que permanece hasta 1968. Después de un breve periodo viviendo en Israel decidió instalarse en Gran Bretaña en 1971, en donde es nombrado profesor de sociología en la universidad de Leeds.
Desde su ingreso como profesor en la universidad de Leeds, Bauman solo escribe y publica en inglés, su reputación en el campo de la sociología creció exponencialmente a medida que iba dando a conocer sus trabajos. En 1992 recibió el premio Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales, y en 1998 el premio Theodor W. Adorno otorgado por la ciudad de Frankfurt.
Es conocido en todo el mundo por ser el teórico de la llamada modernidad líquida, un concepto que acuñó para describir un mundo contemporáneo en el que se han desvanecido las instituciones sólidas que marcaban nuestra realidad y que ha dado paso a una realidad marcada por la precariedad, el ritmo cambiante e inestable, la celeridad de los acontecimientos y la dinámica agotadora y con tendencia al individualismo de las personas. Su obra comprende 57 libros y más de 100 ensayos. Sus obras de finales de los 80 y principios de los 90 analizan las relaciones entre la modernidad, la burocracia, la racionalidad imperante y la exclusión social.
Frases célebres
“En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”.
“La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir”.
“Es estéril y peligroso creer que uno domina el mundo entero gracias a Internet cuando no se tiene la cultura suficiente que permite filtrar la información buen a de la mala”.
 “El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas hechas sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas”.
“Lo que antes era un proyecto para “toda la vida” hoy se ha convertido en un atributo del momento. Una vez diseñado, el futuro ya no es “para siempre”, sino que necesita ser montado y desmontado continuamente”.
“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”.
“Si quiere que su relación sea plena, no se comprometa, no exija compromiso. Mantenga todas sus puertas abiertas permanentemente”.
“El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del yo”.

¿Qué más conoces acerca del autor? ¿Qué opinas acerca de estas frases y del concepto de la “modernidad líquida”? ¿Qué libros has leído de este autor? ¿Nos acompañas a través de la lectura de Amor líquido?
Fuentes
Biografías y vida. (s.f.). Zigmunt Bauman. Recuperado de:
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/bauman.htm
Corbin, Juan Armando. (s.f.). Las 70 mejores frases de Zygmunt Bauman. Psicología y mente. Recuperado de:
https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-de-zygmunt-bauman

viernes, 6 de septiembre de 2019

Sinopsis del libro Los pasos de López


Iniciamos septiembre, mes que para los mexicanos es el mes patrio al celebrarse el inicio de la lucha por la independencia. Seguro que recordamos diversos libros que han sido escritos en esa época, así como aquellos que a través de sus novelas, relatos o poesías, narran lo sucedido.

En el círculo de lectura Xook, hemos leído una de estas novelas históricas. Se trata de Los pasos de López, del escritor Jorge Ibargüengoitia (1928-1983). Esta novela apareció por primera vez en 1981, y puede describirse como una parodia llena de ironía y humor sobre el inicio de la gesta de la independencia. A continuación te compartimos la reseña.

“En el Bajío personal de nuestro autor se fragua, con humor implacable, paródico y antisolemne, la independencia de México. Desde el encuentro casual del cura Periñón y el teniente Matías Chandón, hasta el día en que el primero resuelve firmar su abjuración poniendo al calce López, transcurre una de las novelas más finas de Ibargüengoitia. En ella se encarga sin segundas intenciones de desmitificar la gesta heroica insurgente con una inigualable sucesión de enredos y aventuras que nos obliga a seguirlo a un final más o menos feliz”.

Fuentes

Aguilar, Rubén. (7 septiembre 2018). Los pasos de López. Animal Político. Recuperado de:
https://www.animalpolitico.com/lo-que-quiso-decir/los-pasos-de-lopez/
Planeta de libros. (S. F.). Los pasos de López, Jorge Ibargüengoitia . Recuperado de:
https://www.planetadelibros.com.mx/libro-los-pasos-de-lopez/155019

miércoles, 28 de agosto de 2019

Ciclo 49 - Preguntas para pensar - Última parte


Estamos por terminar la lectura de Ensayos, de Oscar Wilde. En la última sesión se terminará con el análisis del ensayo “La decadencia de la mentira”, el cual también es a manera de diálogo esta vez entre Cyril y Vivian.

Vivian está redactando un artículo que comparte a Cyril y en el cual aborda el tema de que la mentira es un arte, analiza a la novela moderna, cuestionando que el arte no es imitación de la vida, sino por el contrario, son las personas quienes imitan el arte.

De este ensayo podemos hacernos diversas preguntas tales como: ¿Qué ocurrirá en Vivian que entre más estudia el arte siente menos atracción por la naturaleza? ¡Tendrá razón cuando afirma que los políticos no mienten? ¿Qué opinan ustedes acerca de la novela moderna? ¿Qué piensan acerca de lo que menciona Wilde respecto a que tendríamos que ser indiferentes a los asuntos tratados por el arte y tratar de dejar de sentir prejuicios, preferencias o parcialidad de ninguna clase? ¿La vida imita al arte mucho más que el arte a la vida?

Finalmente, se presentan dos breves ensayos a manera de análisis o estudio dejando de lado el diálogo. En el primero, “Pluma, lápiz y veneno”, Wilde analiza a autores que acostumbraban a envenenar a personas de su entorno generalmente por intereses propios, sin que por ello dejen de ser famosos, considerándoseles como buenos artistas y recordándose su obra.

En el segundo, “La verdad sobre las máscaras”, nos presenta, como él mismo dice, algunos apuntes sobre la ilusión. Analiza diversas obras literarias y la forma en la que los autores realizan sus descripciones de la indumentaria, como una práctica ilusionista que saben causa placer a la vista como es el caso de las danzas y máscaras.

¿Qué nos pueden compartir sobre los ejemplos que Wilde nos da en estos últimos escritos? ¿Cuál es el que más les ha llamado la atención? Seguramente tenemos lectores que han leído alguno de los cuentos de Oscar Wilde, ¿qué diferencias perciben entre sus cuentos y los puntos de vista que nos muestra en sus ensayos? ¿Representará en sus relatos algunos de estos puntos de vista?

Este libro nos da muy diversos temas de qué hablar ¿no creen? Por eso te invitamos a aprovechar este espacio, tus comentarios son importantes.

jueves, 22 de agosto de 2019

Ciclo 49 - Preguntas para pensar - Segunda Parte


Continuando con el análisis del libro “El crítico como artista”, en su segunda parte “Con algunas observaciones de que todo merece ser discutido”, los personajes hacen un análisis sobre lo que hace un crítico de arte. Los siguientes son algunas de las frases y puntos que se abordan:

  • “En ocasiones, ¿no será el crítico un intérprete de verdad?”
  • “Permítame decirle ahora que no hacer absolutamente nada es lo más difícil del mundo, lo más difícil y lo más intelectual”.
  • “Platón nos describe la forma cómo debe ser educado un joven griego, y en el que insiste en la importante influencia del ambiente, diciéndonos que el niño debe ser educado entre bellos espectáculos y armoniosos sonidos, para que la belleza de todo lo material prepare su alma para recibir la belleza espiritual. Insensiblemente, y sin que sepa la razón, verá desarrollarse en él ese auténtico amor a la belleza, verdadera finalidad de la educación, como Platón no se cansa de repetirnos. Poco a poco, gradualmente nacerá en él un temperamento que lo llevará, de un modo natural y sencillo, a elegir lo bueno con preferencia a lo malo, a rechazar lo que es vulgar y discordante; a seguir, con un gusto instintivo y delicado, todo lo que posea gracia, encanto, belleza. Finalmente, en el momento oportuno, ese gusto debe hacerse crítico y consciente; pero primero ha de existir puramente como instinto cultivado, y "el que haya recibido esa verdadera cultura del hombre interior percibirá, con visión diáfana, las omisiones y las faltas del arte infalible, mientras alaba y halla placer en lo bueno y lo acoge en su alma, haciéndose noble y bueno, el niño reprobará y odiará con justicia lo malo desde su infancia, aun antes de saber razonar"; y así, cuando más tarde se desarrolle en él el espíritu crítico y consciente, "lo reconocerá y saludará como a un amigo con quien su educación le ha familiarizado desde mucho tiempo antes"”.
  • “No existe ningún estado de ánimo, ninguna pasión que el Arte no pueda expresarnos, y aquellos de nosotros que han descubierto su secreto pueden hacer constar por anticipado los resultados de sus experiencias”.

¿Qué opinan ustedes de estos puntos? ¿Es en verdad el crítico un intérprete? Al igual que pregunta Ernesto, ¿tenemos que recurrir al arte para cualquier cosa? ¿Cómo consideras que se encuentra la educación artística en la actualidad? ¿Qué hará falta para acercar a los niños al arte? A menudo se escucha decir que la práctica artística puede dar solución a muchos de los problemas que enfrentamos en la actualidad, ¿qué opinan al respecto? ¿Conocen o han tenido alguna experiencia en la que el arte ha dado solución a algún problema?

Tus comentarios son valiosos, ¡compártenos!

miércoles, 21 de agosto de 2019

Preguntas para pensar - Ciclo 49 - Primera parte



El ensayo El crítico como artista, de Oscar Wilde, fue publicado en 1891, como parte de su colección de ensayos. Consiste en un diálogo entre Gilbert, quien es apasionado de la música y se encuentra tocando el piano, y Ernest, que, mientras escucha la música se entretiene con un libro el cual describe como un libro que “Se trata normalmente de autores que han perdido completamente la memoria, o que no han hecho nunca nada digno de ser recordado”, y agrega que “Esto explica su enorme éxito, pues a los ingleses, cuando leen, les encanta que les hable una medianía “.

A raíz de ese libro, Ernest hace a Gilbert una serie de cuestionamientos que conducen a que Gilbert comience una serie de meditaciones sobre la crítica en el arte. Este ensayo comprende muchas de las ideas estéticas de Wilde a la vez que hace un lúcido análisis sobre el panorama literario de su época.

Al final de la primera parte, subtitulada “Con algunas observaciones sobre la importancia de estar ocioso”, se le lo siguiente:

“ERNEST.- Entonces, ¿insistes en que la crítica elevada es más creadora que la creación misma, y el fin principal del crítico es contemplar el objeto tal como "no es" en realidad? Es esta su teoría, ¿me equivoco?

“GILBERT.- No te equivocas. El crítico simplemente usa la obra de arte para sugerirle otra obra nueva o personal, que no tiene por qué guardar una idéntica semejanza con la que critica. La única característica de una cosa bella es que se puede poner en ella todo cuanto uno quiera; y la Belleza, que da a la creación su elemento universal y estético, hace del crítico, a su vez, un creador y murmura mil cosas diferentes que no estaban en el espíritu del que modeló la estatua, pintó el lienzo o grabó la piedra preciosa. Los que no comprenden ni la naturaleza de la crítica superior ni el encanto del arte elevado, dicen a veces que los cuadros sobre los que el crítico gusta de escribir pertenecen a la esfera anecdótica de la pintura, o representan escenas tomadas de la Literatura o de la Historia. Y esto es inexacto. Las pinturas de ese género son, en realidad, demasiado transparentes a la comprensión humana. Pertenecen a la ilustración, e incluso desde este punto de vista son imperfectas, porque en lugar de espolear la imaginación la aprisionan dentro de límites clautrofábicos. Porque el dominio del pintor, como ya he indicado, difiere mucho del del poeta. A este último le pertenece la vida en su absoluta totalidad: no sólo la belleza que ven los hombres, sino la que oyen; no sólo la gracia momentánea de la forma o la fugaz alegría del color, sino toda la esfera de la sensación, el ciclo completo del pensamiento. El pintor está encerrado dentro de tales límites que no puede mostrarnos el misterio del alma más que a través de la cárcel del cuerpo; ni puede manejar ideas más que a través de imágenes vulgares, ni tratar la psicología sino mediante sus físicos parecidos. Y, además, ¡con qué falta de mesura nos pide que aceptemos el turbante desgarrado del Moro por la noble cólera de Órelo, o a un viejo decrépito bajo una tormenta por la locura salvaje del rey Lear! Parece, sin embargo, que nada puede detenerlo. Muchos de nuestros pintores ingleses, ya veteranos, malgastan su maquiavélica existencia en cazar furtivamente en el coto de los poetas y echan a perder sus motivos tratándolos con torpeza, intentando realizar por medio de la forma visible o el color la maravilla de lo que es invisible, el esplendor de lo que no se ve. Y, como es natural, sus cuadros son insoportables. Han rebajado las artes visibles a la categoría de artes fáciles de comprender, y las cosas fáciles de comprender son las únicas que no valen la pena de contemplarse. No digo que el poeta y el pintor no puedan tratar un mismo asunto. Lo han hecho y lo harán siempre. Pero, en tanto que el poeta puede ser, a su elección, pictórico o no, el pintor debe serlo siempre. Porque un pintor está limitado, no por lo que contempla en la Naturaleza, sino por lo que puede reflejar en su lienzo. Por eso, mi querido Ernest, cuadros de ese género no fascinarán nunca al verdadero crítico. Se apartará de ellos para ir a esos otros que lo hacen meditar, soñar, imaginar, a las obras que poseen la sutil cualidad, la sugestión, y que incluso parecen contener en ellas una evasión hacia un mundo más amplio. Dícese a veces que la tragedia de la vida de un artista es que no pueda realizar su ideal. Pero la verdadera tragedia que acecha a tantos artistas es que realizan demasiado íntegramente su ideal. Porque el ideal así realizado pierde su belleza, su misterio y no constituye más que un nuevo punto de partida hacia un ideal distinto. Por eso la música es el tipo perfecto del arte. La música no puede decir nunca su último secreto. Y esta es igualmente la explicación del valor de los límites en arte. El escultor huye del color imitativo y el pintor de las dimensiones reales de la forma, porque tales sacrificios evitan una representación demasiado precisa de lo real, que sería una simple imitación o una realización demasiado definida del ideal, que sería demasiado puramente intelectual. Gracias a su estado incompleto, el arte se hace completo en belleza; no se dirige ni a la facultad de reconocer ni a la razón, sino sólo al sentido estético, que, aceptando a la una y a la otra como etapas de comprensión, las subordina a una pura impresión sintética de la obra de arte en su conjunto, y tomando todos los elementos extraños de emoción, que la obra de arte puede poseer, utiliza su complejidad como medio de añadir una armonía más rica a la última impresión. Ya ve usted, pues, cómo el crítico esteta rechaza esos modos de arte evidente que no tienen más que una cosa que decir y que habiéndole dicho, se quedan mudos y estériles; prefiere aquellos que le son sugeridos por el ensueño o por un determinado estado de ánimo; su belleza imaginativa permite que todas las interpretaciones sean ciertas y que ninguna sea definitiva. Indudablemente, la obra creadora del crítico se parecerá a la obra que le haya incitado a crear; pero esta semejanza será como la que existe, no entre la Naturaleza y el espejo que el paisajista le ofrece obligadamente, sino entre la Naturaleza y la obra del artista decorador. De igual modo que en los tapices sin flores de Persia, el tulipán y el rosal florecen, sin embargo, para placer de los ojos y resultan encantadores, aunque no estén reproducidos en formas y líneas visibles, aunque la perla y la púrpura de las caracoles marinas se repitan en la iglesia veneciana de San Marcos; así como la bóveda de la impresionante capilla de Rávena resplandece con el oro, el verde y los zafiros de la cola del pavo real, a pesar de que los pájaros de Juno no se posen allí, de igual modo el crítico reproduce la obra sobre la cual escribe de una manera que no es nunca imitativa y cuyo encanto consiste, en parte, en esa repulsa de su semejanza; nos muestra así, no sólo el sentido, sino también el misterio de la Belleza, y transformando cada arte en literatura, resuelve de una vez para siempre el problema de la unidad del arte”.

¿Crees que todavía aplica lo que dice Ernest acerca de que a los ingleses les gusta que les hable la "medianía"? En todo caso, ¿Aplicará en otros lugares? De acuerdo con lo que se narra en este fragmento, ¿consideras que alguna expresión artística es mejor que otra? ¿Por qué? ¿Qué nos quiere decir el autor con que la música no puede decir nunca su último secreto? Con lo que se ha leído hasta el momento, ¿cómo puedes explicar que la crítica es también una obra creativa?

Este espacio es de ustedes, les invitamos a que nos compartan sus comentarios.

Ciclo 49 del Círculo de Lectura Xook

El placer de leer continúa y para el ciclo de lectura 49 se ha elegido incursionar en el género literario del ensayo. Como libro seleccionado está Ensayos del escritor británico Oscar Wilde, del cual se presenta una reseña biográfica a continuación.
Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, mejor conocido como Oscar Wilde, nació el 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irland, y murió el 30 de noviembre de 1900 en París, Francia.
Hijo del cirujano William Wills-Wilde y de la escritora Joana Elige. Tuvo una infancia tranquila y sin sobresaltos. Recibió educación en casa hasta la edad de nueve años, en la cual evidenció una facilidad en el aprendizaje del alemán y el francés. De 1864 a 1871 estudió en la Portora Royal School de Euniskillen. En 1871 ingresa al Trinity College de Dublín, en donde estudió a los clásicos y en el que tres años más tarde recibió el premio más importante de su facultad: la medalla de oro Berkeley, por su trabajo La vida social en Grecia. Posteriormente, en el Magdalen College de Oxford, centro en el que permaneció entre 1874, institución de la que obtendría el título de Bachelor of Arts en 1878 con la mejor calificación.
Está considerado como uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío; fue una celebridad de la época debido a su puntilloso y gran ingenio. Reconocido por sus relatos cortos, sus ensayos y su novela El retrato de Dorian Gray (1890), además de las controversias que causó su orientación sexual en la época.
Combinó sus estudios universitarios con viajes como en el que visita Italia y Grecia en 1877, al tiempo que publicaba en periódicos y revistas sus primeros poemas mismos que fueron reunidos y publicados en su primer libro en 1881, titulado Poemas. En 1882 emprende un viaje a Estados Unidos en donde ofreció una serie de conferencias sobre su teoría acerca de la filosofía estética que defendía la idea del “arte por el arte”, en la cual sentaba las bases de lo que posteriormente dio en llamarse dandismo.
A su vuelta, Oscar Wilde hizo lo propio en universidades y centros culturales británicos, donde fue excepcionalmente bien recibido. También lo fue en Francia, país que visitó en 1883 y en el cual entabló amistad con Verlaine y otros escritores de la época.
En 1884 contrajo matrimonio con Constance Lloyd, con quien tuvo dos hijos. Se instala con su familia en Londres en donde escribió durante los siguientes 11 años varias de sus obras, aumentando su éxito literario. Además, de 1887 a 1889 dirige la revista femenina The Lady’s World, a la que le cambia el nombre por The Woman’s World.
En 1895, en pleno auge de su carrera literaria, Oscar Wilde inicia un juicio contra el marqués de Queensberry por el delito de difamación, pues este lo había acusado de sostener un romance con su hijo, lord Alfred Douglas. Ese mismo año, fue sentenciado a dos años de trabajos forzados por sodomía e indecencia. Sobra decir que este suceso fue todo un escándalo para la sociedad conservadora de la época y marcó el rompimiento definitivo con su familia. Su esposa Constance cambió su apellido de casada y el de sus hijos por el de Holland, para mantenerse distanciada del escándalo que envolvía a su esposo. Por el veredicto de la Corte, este tuvo que renunciar a sus hijos también. Pese a todo ello, Constance nunca se divorció de él.
En 1897 sale de prisión, destrozado física y emocionalmente, y en muy precarias condiciones económicas. Adopta el nombre de Sebastian Melmoth y marcha a París, donde muere el 30 de noviembre de 1900 víctima de una meningitis. Sus restos se encuentran enterrados en el cementerio parisino de Pére Lachaise.
Oscar Wilde no solo fue un escritor prolífico, cultivó varios géneros literarios. Además de las obras ya mencionadas se encuentran: La importancia de llamarse Ernesto, Salomé, La balada de la cárcel de Reading, Vera o los nihilistas, una mujer sin importancia, entre otras, así como sus diversos cuentos tales como El príncipe feliz, El gigante egoísta, El ruiseñor y la rosa y el relato El fantasma de Canterville.
Se le recuerda también por sus ingeniosas frases, que, como ejemplo están las siguientes:
"En este mundo hay sólo dos tragedias: una es no obtener lo que se quiere; la otra es obtenerlo. Esta última es la peor, es una verdadera tragedia.”.
"El amor comienza por engañarse a sí mismo, y a veces logra engañar al otro".
"Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida".
"La muerte es la cosa, la única, que me aterra siempre. La odio. Hoy se puede sobrevivir a todo menos a ella".
“No existen preguntas indiscretas, sólo respuestas indiscretas”.
¿Conoces alguna otra frase? ¡Qué relatos has leído de este autor?
Te invitamos a que nos compartas y nos acompañes en la lectura de Ensayos.
Referencias
Parra, Rómulo. (15 de mayo del 2018). Oscar Wilde, un resumen de la vida y obra del genial escritor. Aboutespanol.com. Recuperado de:
https://www.aboutespanol.com/oscar-wilde-un-resumen-de-la-vida-y-obra-del-genial-escritor-2174616
Historia y biografía. (S. F.). Historia y biografía de Oscar Wilde. Recuperado de:
https://historia-biografia.com/oscar-wilde/
El resumen. (s.f.). Libros de Oscar Wilde. Recuperado de:
http://www.elresumen.com/autores/libros_de_oscar_wilde.htm
Biografías y vidas. (s.f.). Biografía de Oscar Wilde. . Recuperado de:
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wilde.htm

sábado, 20 de julio de 2019

Conmemoración del Día Nacional del Bibliotecario

El 20 de julio se celebra en México el día del bibliotecario, con el fin de reconocer la labor diaria de los profesionistas que facilitan el acceso a la información y el conocimiento, colaborando en la preservación de la cultura escrita. Esta celebración fue propuesta por la Comisión de Bibliotecas y Asuntos Editoriales de la Cámara de Cenadores, el 6 de abril del 2004, celebrándose por primera vez ese mismo año.

Historia de la bibliotecología

A lo largo de la historia, las bibliotecas han desempeñado una función muy importante en la custodia del saber, su primera manifestación fue el libro oral, que perduró durante milenios y convivió incluso con el escrito. Fue el medio de las civilizaciones para transmitir su historia a las generaciones siguientes.

Históricamente la biblioteca ha sido comparada con un templo, asociándole valores espirituales como espacio de pensamiento, esto es lógico pues los libros han tenido el halo de lo sagrado en sociedades donde ha primado una religión con un libro donde se contenía sus principios, normas o la palabra de sus fundadores. En este contexto los bibliotecarios a veces realizaron funciones de sacerdotes o guardianes de las palabras, lo que destacaba su función conservadora. La biblioteca también ha sido expresión del orden de las cosas, al ser el lugar donde se sistematiza el conocimiento; desde entonces los bibliotecarios han brindado conocimientos que han enriquecido la cultura general de todo un pueblo.

En el renacimiento surge la imagen del bibliotecario como un lector, consultor, asesor de escritores y libre pensador. En el siglo XVIII, el bibliotecario ideal era un erudito cuyo conocimiento en libros era verdaderamente enciclopédico correspondiente a las necesidades de la ilustración. En 1887 se crea la primera escuela de bibliotecarios en la universidad de Columbia, a partir de este momento la labor del bibliotecario pasa a ser considerada como una profesión.

En México, la educación bibliotecológica inicia con los esfuerzos de personajes como José Vasconcelos, quien crea la primera red de bibliotecas. Gracias a esta intervención se le presta mayor atención a la educación bibliotecológica, surgiendo en 1916 la primer Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros con Agustín Loera Chávez como director. Esta escuela dejó de funcionar en 1918 por falta de presupuestos y una alta deserción de alumnos debida principalmente al requisito de saber los idiomas de francés e inglés. Tras años de intentos de reabrir la escuela y en los que la educación bibliotecaria en México quedó solo en cursos de capacitación, en 1945 se inaugura definitivamente la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas que ahora es conocida como ENBA. Actualmente son ocho las universidades que ofrecen la carrera de bibliotecología en el país, existiendo también los niveles de maestría y doctorado.

Retos de los bibliotecarios

El campo laboral de los bibliotecarios es muy amplio, sobre todo con la multiplicación de la información que les hace necesario especializarse en el manejo de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información. Actualmente los bibliotecarios no solo son contratados por bibliotecas tradicionales y virtuales, sino también por instituciones educativas e incluso empresas, al ser profesionales capaces de desarrollar procedimientos para organizar la información y ofrecer servicios para instruir a las personas sobre los modos más eficientes para identificar y acceder a determinados datos en sus diferentes formatos.

El bibliotecario se ha convertido en un agente social constructor de información y ha dejado de ser considerado –aunque nunca lo fue- un mero facilitador de libros. Desde el momento de la irrupción de la información electrónica y de las bibliotecas virtuales se ha hablado mucho de la desaparición del bibliotecario así como el dejar de lado al libro impreso, por lo que diversas actividades tradicionales quedarían sin sentido. Sin embargo, se puede afirmar que las culturas digital e impresa coexistirán por largo tiempo, por lo que uno de sus retos está en mantener ciertas cualidades del bibliotecario tradicional e incorporar el dominio de las nuevas tecnologías con el fin de poder sobrevivir a esta nueva realidad.

Como se puede apreciar, el bibliotecario tiene un gran valor para cualquier usuario, desde un niño hasta un investigador, sin importar el formato en que se encuentre la información. En palabras de Ángel Ossorio y Gallardo:

"El bibliotecario es a la biblioteca lo que el alumbrado a la ciudad. De nada sirve que ésta sea bella y tenga soberbios edificios si está a oscuras. De igual manera los libros son poco útiles si no hay un bibliotecario que guíe, aconseje e ilumine al lector".

Referencias

González Carrillo, Araceli. (S.F.). El Día Nacional del Bibliotecario en México. EdumedINSS. Recuperado de:
http://edumed.imss.gob.mx/edumed/eventos/4conv2/Morelos2008/PRESENTACIONES/T-ESPECIALDIA_NAL.pdf
Unknown. (12 julio 2013). Antecedentes bibliotecológicos en México parte III. Aprendiz de la información. [Nota en Blog] Recuperado de:
http://aprendizbibliotecologa.blogspot.com/2013/06/antecedentes-bibliotecologicos-en_12.html
Universidad de las Américas Puebla. (20 julio 2011). Día del bibliotecario. [Nota en Blog] Recuperado de:
http://blog.udlap.mx/blog/2011/07/diadelbibliotecario/
Universia México. (19 julio 2013). 20 de julio: Día Nacional del Bibliotecario. Recuperado de:
https://noticias.universia.net.mx/vida-universitaria/noticia/2013/07/19/1037617/20-julio-dia-nacional-bibliotecario.html